Declaración
No fotografío lo que veo. Fotografío lo que soy. La imagen desborda intensidad: la crudeza de una piel que se ofrece al otro en cada disparo. La fotografía, como lenguaje de mi obra, hace visible lo que la memoria y la palabra no retienen.
Busco el silencio en el reverso de las cosas. Estructuras invisibles. Fragmentos de una existencia común que solo se revelan cuando la mirada se detiene. Mi obra nace de una trayectoria atravesada por traumas, familia, victorias, viajes y pérdidas.
La creación me pertenece hasta la entrega. Al hacerse pública la imagen, mi autoridad muere. Renace en quien la mira. Lo que construyo, el otro lo reconstruye desde su propia experiencia.
Yo doy el encuadre. Tú das el sentido.
Lo que ves no es mi historia. Es la tuya.