Ante las aguas
En ciertos territorios, la memoria espiritual no se representa: se fija en la materia. Permanece adherida a ella como una forma de continuidad que atraviesa generaciones y se sostiene en la reiteración de quienes acuden.
La serie se inscribe en un mismo suelo atravesado por dos condiciones del agua: la vinculada al mar y la que emerge de manantiales y ríos. No se confunden. Se distinguen por la naturaleza de la ofrenda y por el conocimiento que la orienta.
El suelo no actúa como soporte, sino como lugar de inscripción. Recibe, retiene y acumula la huella de presencias sucesivas, configurando un campo en el que la repetición no disuelve, sino que consolida.
Lo depositado en las aguas no se extingue en el acto. Permanece como vínculo activo, transmitido y reactivado en cada retorno.
Las imágenes no interpretan ni traducen la fe. Se sitúan en el punto en que materia, devoción y memoria operan de forma indisociable.
De este modo, se configura un territorio en el que la tierra se dispone ante las aguas, mientras las aguas siguen convocando a quienes regresan.
Asetamiento
Asetamiento
Confianza
Confianza
Recogimiento
Recogimiento
Tránsito
Tránsito
Infinito
Infinito